<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5121271520598824256</id><updated>2011-09-16T05:06:00.989-07:00</updated><title type='text'>cronicasdosur</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cronicasdosur.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5121271520598824256/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cronicasdosur.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>cronicasur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5121271520598824256.post-4185404369729089611</id><published>2010-01-04T04:12:00.000-08:00</published><updated>2010-01-04T04:13:10.580-08:00</updated><title type='text'>Bombay \ Juhu-Beach.</title><content type='html'>Javier Moreno -emigrante en Japón-  se quedó en Bombay en su viaje de regreso a casa. La pobreza aun habita en la ciudad junto a la belleza y la alegria de la vida. &lt;br /&gt;          Javier murió en Bombay, lo acompañaban Rahul y Suresh en su carrito, antes de esto su mente fatigada vivió apresuradamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          La llegada de Javier a Bombay fué como un mal sueño. Acostumbrado al ordenado y moderno Tokyo ahora se encontraba en el terminal de un aeropuerto totalmente desorganizado, caotico en el que los funcionarios dormitaban. Eran las 5.30 de la madrugada y en las explanadas que rodean el terminal habia una multitud incontable, la gente permanecia sentada o acostada en el suelo, hablando en pequeños grupos como si la hora punta del dia fuera esa o durmiendo. Su aspecto físico y sus caras tenian los signos de la pobreza y la miseria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          La imagen de la ciudad al amanecer de aquel martes fué sobrecogedora. Mi situación psiquica tambien influyó en la percepción del escenario porque me sentia muy solo.  Los mendigos se apiñaban en multitud a las puertas del aeropuerto; el personal de servicio, somnoliento, no prestaba la menor atención a los viajeros; la policia de inmigración me habia tratado mal, los del banco tambien. La única manera de agilizar los trámites de entrada fué ir acompañado de una persona vestida de uniforme -uno de los auxiliares de la tripulación del avión-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          En el servicio de taxi del terminal intentaron engañarme pidiendome como tres veces el precio normal asi que salí a la explanada abarrotada en busca de transporte, allí vi que los taxis -los únicos vehículos que habia- eran todos viejísimos. Fiat antiguos y destartalados sin cristales en las ventanas y sin luces la mayoria, en uno de los coches un taxista desastrado y de ropas raidas por el uso me llevó conduciendo sin luces hasta la casa de mi amigo Hasish Kumar, el conductor se guiaba por la luz de la luna, por la tenue claridad del alba y por algunas bombillas parpadeantes.&lt;br /&gt;          De camino se repetia la misma imagen sin cesar; personas por todas partes durmiendo en la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          Cerca de la casa de Hasish habia un hotel, algunos taxistas y bastantes pobres dormitaban a la puerta porque en Bombay cada lugar donde hay algún dinero es punto de concentración de mendigos y todo el pobrerio aspirante a conseguir unas rupias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          Hasish me esperaba y me recibió con gran alegria pidiendome que me quedase en su casa durante mi estancia en la ciudad pero me dijo que no podria ser mi compañero porque esa misma mañana debia partir hacia Rajhastan en el norte para contraer matrimonio.&lt;br /&gt;          Despues de despedir a Hasish dormí profundamente durante unas horas. Cuando desperté estaba desubicado, sin saber que hacer; en mi cabeza no tenia esquemas mentales a seguir pues confiaba en Hasish para ir juntos donde a el le pareciera sin saber que se marchaba tan lejos para casarse.&lt;br /&gt;          Subí a la terraza de la casa para refrescar las ideas y lo primero que vi fué mucha gente deambulando por la playa de Juhu(1). Personas de vestimentas cosidas con cualquier trapo acarreando todo tipo de trastos y abalorios estrambóticos. Quise hablar con ellos y entenderlos.  Hice los preparativos y me dispuse a ir a la playa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          De camino, en el descampado junto a la casa un grupo de niños y adultos vestidos con harapos sacaban agua turbia de un pozo compartido con cerdos muy sucios, caballos esqueléticos y algunas gallinas. Una pareja de cerdos de pelo gris copulaba y los niños jugaban entre los puercos y las ratas en el solar fétido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          Al poco tiempo comenzaron a seguirme varios niños y algunas mujeres pidiendome una rupia, me acerqué a la playa y continuaron siguiendome hasta parecer una manifestación.&lt;br /&gt;          A pesar de mi ropa vieja resultaba demasiado extraño en aquel ambiente asi que caminé rápido hasta alejarme de los mendigos. Para despistarlos entré en un hotel donde turistas y bussines-man americanos comian, bebian y tomaban el sol como si estuvieran en una playa tropical ausentes del entorno de miseria que les rodeaba.&lt;br /&gt;Unicamente les separaba de este otro mundo una pequeña barrera, un muro de piedra, y los pobres, desde abajo del muro pedian algo de comida o unas rupias.&lt;br /&gt;          Me sentí atrapado como un preso; no podia caminar libremente por la calle porque inmediatamente me seguiria&lt;br /&gt;una muchedumbre de necesitados, por otra parte, la indiferencia de los turistas hacia los problemas de esta buena gente no la podia soportar. Decidí irme, hice mi reserva para el próximo vuelo y el saber que podria marcharme de aquel lugar unos dias despues me levantó el ánimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          La vida miserable de estas personas me caló profundo, ya conocia el sistema de castas de la sociedad indú y cómo los pobres aceptaban sin protesta su condición pero una vez mas deseé acercarme a la vida cotidiana de Bombay, como pensaba al principio debia introducirme en el ambiente, vivirlo para comprenderlo.&lt;br /&gt;         &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1) Juhu: Playa situada al noroeste de Bombay, a unos              quince km. del centro de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          De nuevo en la calle tomé un moto-taxi en dirección a Kala-Niketan, un mercadillo de saris y artesanias situado en un barrio vecino donde lo mejor es el contacto con la gente en el trajín diario.&lt;br /&gt;          Por un momento pensé centrarme al máximo para no tener errores ni accidentes, tambien hacer lo posible para no caer enfermo pues solo podria usar los propios recursos para salir del trance, estas buenas gentes no podrian ayudarme en nada porque nada tienen para ellos mismos, en caso de necesidad unicamente podrian ofrecerme un vaso de agua turbia y una tabla de madera junto a las ratas y la basura para dormir.&lt;br /&gt;          Tenia la certeza de que en caso de tener que vivir en alguno de los barrios pobres en las mismas condiciones que ellos, a no ser que recibiera ayuda de la familia o de amigos, no me seria posible salir nunca de esa vida miserable.&lt;br /&gt;          En el mercado me encontré con demasiadas personas mutiladas, me decian que por falta de médico una simple herida causada por un alambre se infecta hasta tener que cortar el miembro en muchos casos.&lt;br /&gt;         &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          Me fuí al consulado español donde me encontré con un joven de Madrid que regresaba de Goa, la antigua colonia de los portugueses en la costa Malabar. Habia venido a India a por droga, el muchacho tenia el cerebro dormido, hablamos pero no podiamos entendernos, intenté transmitirle mi impresión por la pobreza de la ciudad pero el era indiferente a esta conversación sobre los marrones de la civilización, ya tenia bastante con tratar de sobrevivir ese mismo dia.&lt;br /&gt;          Quien sí tenia ganas de hablar era una funcionaria , en poco tiempo me dijo que en Bombay la marginación es la misma que en Calcutta, Madras, Delhi y otras grandes ciudades del pais;  que esto ocurre porque los mas fuertes solo trabajan para ellos mismos y se olvidan de los demás;  que la población de Bombay no puede comer regularmente pero regularmente duerme a la intemperie ;  que resulta imposible para estas personas acceder a la educación;  que los medios de comunicación solo se usan para embrutecerles creandoles necesidades de productos que ni necesitan ni pueden comprar y mucho mas me dijo que yo mismo vi y sufrí.&lt;br /&gt;          Ya de noche, caminando hacia la casa de Hasish pensaba en tanta discriminación y en la vida de los marginados, durante los últimos meses habia estado trabajando en una fabrica de Tokyo a pie de máquina y conocia bien el tipo de servidumbre de un obrero japonés. Me preguntaba que seria peor, ser un ambulante en Bombay o un operador de máquina en Japón; el trabajador de este pais paga con su vida -cada dia doce horas de esfuerzo- las comodidades y seguridades de una sociedad organizada donde no se mutila a nadie por una herida pero paga un precio muy caro.  Por el contrario en muchos casos el indú vivirá una vida con la libertad de los animales pero demasiado corta y sufrida. ¡Dificil elección!, yo me quedo con el amigo indú.&lt;br /&gt;          ¿Quién no ha sentido atracción por el subcontinente indio?. Sus templos y palacios revestidos en marmol, el fervor religioso de sus gentes y sus tradiciones milenarias; sus ciudades edificadas donde la naturaleza es extrema -a veces la selva tropical, a veces un desierto-.  Al conocer a Hasish en Tokyo -el estudiaba japonés como yo en Asia Bunka Kaikan(1)- no podia imaginar que lo visitaria en Bombay un año mas tarde pero pronto comprendí que se trataba de mi oportunidad para una toma de contacto con su pais; si a esto añadimos que la única escala del avión entre Tokyo y Madrid era Bombay, el tema quedaba decidido; descenderia del avión en esta ciudad y durante los dias de espera al siguiente vuelo cumpliria con mi deseo de ver lugares como Kanheri(2) y Haji-Ali(3) y además tendria la alegria de encontrarme con Hasish.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          A la mañana siguiente dispuse los preparativos para ir a la selva de Borivili donde están los templos de Kanheri, el Sr. Fernandes(4) me alquiló el viejo coche con el que me desplazaria a ese lugar a unas tres horas de Down Town, tambien me explicó el camino que debia seguir.  Se le veia hombre de buen corazón, reposado, tranquilo, amante de los placeres sencillos como tomar un te aromático hablando sin prisas.&lt;br /&gt;          Me decia con satisfacción: Mr.Javier, yo soy un devoto de la Virgen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         &lt;br /&gt;          El camino hasta Borivili es de lo mas sugerente para un occidental.  Si nos imaginamos barrios periféricos de chabolas inundados por la espesa vegetación, eso es el cinturón de Bombay, a medida que nos alejamos de ahí el trazado de la carretera empeora y los baches son verdaderos cráteres. Los campos de cultivo y las viviendas son cada vez mas escasos y no han podido ganar terreno a la selva, mas tarde la carretera pasa a ser una pista de tierra que serpentea entre matorrales enanos y arboles pantagruelicos que forman una barrera infranqueable a cada lado.  De cuando en vez habia un claro en el bosque y me sorprendia al ver las chozas rudimentarias con empalizada de madera y techumbre de paja pobladas de niños que jugaban como animalillos a semejanza de las aldeas africanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1)      Centro de estudios de Asia.&lt;br /&gt;(2)      Conjunto de templos excavados en una colina rocosa que      emerge de la selva de Borivili a unos cien Km. al      norte de      Bombay.&lt;br /&gt;(3)     Templo musulmán construido sobre un islote de la costa      oeste de la ciudad al que se llega a pie durante la      marea baja.&lt;br /&gt;(4)     Apellido que proviene de la colonización portuguesa de   Goa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          Poco a poco disminuia la vegetación y comenzaron las cuestas pedregosas que conducen a Kanheri.&lt;br /&gt;          En los templos y esculturas de Kanheri están reflejados los buenos tiempos del pasado de un pais que fué rico: Maharajhas, el bienestar previo al depredador colonialismo inglés, el inicio del Budismo en una región del planeta con agua y alimentos naturales en abundancia, exuberante, tropical y atormentada por tensiones internas.&lt;br /&gt;         &lt;br /&gt;          Caras de felicidad amantes de la vida estan talladas para siempre en las piedras de Kanheri. Son frecuentes las motivos eróticos de grupos en posiciones y posturas de acrobata, escenas de hombres y mujeres en el ritual que para ellos es uno de los caminos misticos al Nirvana.  Tambien la presencia de animales. Como se ve en las tallas la vaca fué elegida por aquellos hombres para el sexo hasta el punto de ser referencia frecuente en la temática de los escultores.&lt;br /&gt;          Los retratos de las mujeres siempre las muestran con pechos generosos y belleza arrogante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          Volviendo a Juhu cruzaba un pueblo cerca del lago Vihar y me encontré con una fiesta -los indues son amantes del folclore ,del colorido, de bailes y canciones, tienen una vitalidad parecida a la de los latinos; aun en el mas pobre de los barrios de chabolas podremos escuchar un domingo cualquiera una música animada con la que los vecinos tratan de evadirse de la miseria cotidiana-.              Sentada a lomos de un elefante decorado con luces de colores una muchacha presidia un vistoso cortejo en el que la mutitud usaba sus mejores vestidos.&lt;br /&gt;          La joven, de cabello negro ensortijado y senos turgentes merecia ser descendiente de las mujeres esculpidas en Kanheri.&lt;br /&gt;          En procesión, todos se dirigian a un gran estanque y un templo cercanos al rio. Cada uno de los asistentes llevaba un diminuto flotador con un cirio adosado a la superficie, estos flotadores, con los cirios encendidos eran depositados en el estanque. En la noche se representaba la mistica de la luz y fué entonces cuando la joven se sumergió en el agua del estanque. Ella terminó su purificación en el agua y a continuación muchos del cortejo se bañaron tambien.&lt;br /&gt;          Como uno mas, sin que nadie se fijara en mi a pesar de ser extranjero -seria porque soy moreno como ellos- pude seguir cada detalle de la fiesta pero preferí no bañarme por la noche en las frias aguas de Vihar que llenaban el estanque. Cuando la gente comenzó a marcharse yo tambien pensé que seria bueno volver a casa de Hasish.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          La tarde siguiente la pasé en Iskcon, el templo Induista de Juhu.  Aun tenia frescas en la memoria las caras de felicidad de las tallas de Kanheri, por eso noté mejor el contraste con el rostro tensionado de Brajesh&lt;br /&gt;-el niño que fué mi amigo aquella tarde-. Brajesh era inteligentísimo para su edad a fuerza de ingeniar cada dia la manera de poder comer.  Este niño me guió a Iskcon y fue mi inteprete, me entendia mejor que algunos jóvenes que encontré allí con aspecto de haber vivido en uno de los escasos hogares confortables de Bombay toda su vida.&lt;br /&gt;          Aquella tarde fué hermosa, habia una fiesta llena de colorido; el induismo es un culto lleno de vida y la ceremonia que alli se celebraba contenia danzas y canciones entonando el Ari Krishna.&lt;br /&gt;          Todas las superficies del templo estaban acabadas en marmol blanco, seis minaretes destacaban sobre la nave principal que en el centro tenia un patio bordeado por columnas con dos naves estrechas y alargadas a los lados y la mas amplia al fondo; en la piedra de las columnas habian tallas representando a la naturaleza, asimismo en los  frontones y en los arcos de herradura de porte oriental, varios árboles en el patio que parecian brotar del marmol restaban artificiosidad al conjunto.&lt;br /&gt;          En contraste, el barrio donde está Iskcon es oscuro y marrón, al anochecer los únicos puntos de luz son algunas bombillas trémulas a pesar de lo cual el caldo de la vida hierve a esas horas en sus calles porque el calor comienza a ser soportable y muchos hombres estan sentados en el suelo reunidos en grupos, unos hablando, otros con juegos de azar, algunos vendiendo abalorios y ofreciendo lo insólito o lo inesperado como aquel que me seguia con una cobra y una flauta.  No vi tantas mujeres como hombres, ellas iban de paso, dedicadas a sus quehaceres sobretodo de la casa.  Al anochecer una multitud llena las calles en los alrededores del templo donde vemos tenderetes de frutas y baratijas por todas partes.  Frecuentemente pobres mutilados nos piden unas rupias, sobre todo impresiona ver a hombres jovenes con la pierna cortada y con las carnes todavia amoratadas por lo reciente de la amputación, los ojos de estos jóvenes miran sin esperanza.&lt;br /&gt;          Algunos hombres me miraban con una expresión de queja en el rostro, en otros la expresión de queja era reivindicativa; el budismo les enseñó a aceptar su condición resignadamente pero ahora comprenden que en otros paises no ocurre como en el suyo donde un grupo reducido de personas -que se consideran una casta superior- controlan la mayor parte de los recursos. &lt;br /&gt;          A pesar del ambiente penoso de marginación y de pobreza no me encontré apenas con delincuencia por el caracter resignado de toda esta buena gente.&lt;br /&gt;          El templo lleno de luz contrastaba con el paisaje urbano de chabolas y viviendas pobres donde fué construido. Allí me enredé en una ceremonia religiosa que mas me&lt;br /&gt;parecia una fiesta animada por cantos y percusión de tambores y platos metálicos muy variados.  Aspirar unos gramos de polvo blanco habria sido fácil, algunos jóvenes americanos de cara rosada encontraban asi su propia mística que les hacia olvidar por unas horas su propia sociedad de la doble moral y el materialismo.&lt;br /&gt;          Las muchachas indues se hacian mas accesibles dejandose cortejar por el que podria llegar a ser su novio o quizas compañero de una noche en la playa cercana. Yo terminé la noche danzando enajenado entre una multitud de personas que expresaban tranquilidad y serenidad en sus rostros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          Cada dia al atardecer caminaba hasta la playa.  La tarde del viernes me siguieron dos jóvenes que formaban una pareja doliente,  los dos harapientos, sucios, con los pelos desgreñados y la piel oscurecida por el sol. Uno de ellos no parecia estar enfermo, el otro estaba mutilado&lt;br /&gt;de ambas piernas y mantenia su estabilidad apoyado con las manos sobre una tabla de madera provista de cuatro ruedecitas. El joven sano transportaba a su compañero arrastrando el carrito y juntos mendigaban. Tomamos unas papayas en Balaji Pavbhaji(1) mientras conversábamos.  El optimismo y buen humor de los dos me parecia dificil de comprender y es que no conocian una vida mejor, vivian como perros en la calle y no les escuché la menor protesta. Por la noche Suresh dormia sobre su carrito de madera y Rahul sobre el suelo liado en una manta, los dos a la intemperie en la húmeda noche tropical de la estación de las lluvias; durante el dia recorrian las calles con el único objetivo de conseguir algo para comer. Entre ambos habia una estima como pocas se ven, la que se tiene al amigo verdadero que se hecha de menos en la distancia. Este sentimiento les permitiria trajinar con el carrito otro y otro dia mas hasta que las fuerzas decayeran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         &lt;br /&gt;          Javier murió ese dia.&lt;br /&gt;          En realidad murió una parte de Javier y nació otra algo más humana.&lt;br /&gt;          Su paso por Bombay terminó ese viernes.&lt;br /&gt;          Ha recibido recientemente una carta de Hasish en la que le cuenta que allí los perros continuan hambrientos.&lt;br /&gt;         &lt;br /&gt;         &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1)  Punto de la playa de Juhu donde se concentran los         chiringuitos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5121271520598824256-4185404369729089611?l=cronicasdosur.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cronicasdosur.blogspot.com/feeds/4185404369729089611/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cronicasdosur.blogspot.com/2010/01/bombay-juhu-beach.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5121271520598824256/posts/default/4185404369729089611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5121271520598824256/posts/default/4185404369729089611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cronicasdosur.blogspot.com/2010/01/bombay-juhu-beach.html' title='Bombay \ Juhu-Beach.'/><author><name>cronicasur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
